El control de la placa bacteriana en niños

El control de la placa bacteriana en niños

La aparición de placa bacteriana es una de las principales causas de problemas orales en niños y adolescentes. Por ello debemos prestar especial atención a los síntomas que desvelan su presencia, así como adoptar los mejores hábitos para evitar su aparición. Te traemos todo lo que debes saber para que la placa no cause problemas en la sonrisa de tus hijos.

El cuidado bucodental de los más pequeños debe realizarse desde los primeros meses de vida. Aunque no le hayan erupcionado sus primeros dientes de leche, ya es aconsejable limpiar sus encías y lengua con una gasa humedecida después de la lactancia.

A partir de los 6 meses, y hasta los 13 años, cuando terminan de salir los dientes definitivos, la boca de los niños sufre diversos cambios por lo que debemos asistir a revisiones dentales para garantizar su correcto estado de salud oral. Por ello, durante el resto de su vida, deberán tomar las medidas adecuadas para que la acumulación de placa bacteriana no suponga un grave problema de salud dental. 

¿Por qué se crea y deposita la placa bacteriana?

La formación y acumulación de placa bacteriana puede deberse a una serie de factores principales:

  • Escasa higiene bucodental: la falta de hábitos saludables de limpieza, como el cepillado, el uso de seda dental, colutorios o cepillos interdentales, es uno de los mayores motivos del desarrollo de las bacterias que conforman la placa.
  • Caries y obturaciones: son factores que pueden favorecer la aparición de placa. Además, las caries hacen más difícil la higiene por las molestias que ocasionan. Las personas que sufren del dolor característico de la caries son más reacias al cepillado o no lo hacen de forma adecuada.
  • Erupción y caída de dientes: aquí también es normal que aparezcan molestias asociadas a inflamación de las encías que también pueden complicar la limpieza.
  • Boca seca: la saliva tiene un importante papel antibacteriano, por lo que una escasa producción de esta favorecerá la aparición de placa. De hecho, existe un trastorno denominado xerostomía, que consiste en una alteración del funcionamiento de las glándulas salivales y que provoca sequedad de boca.

Problemas más comunes asociados a la placa bacteriana

Gingivitis

Encía inflamada, enrojecida, siendo el sangrado el síntoma más característico. Aquí no se ve afectado el tejido óseo. Es habitual debido al déficit en el hábito de limpieza, así como a los cambios hormonales propios de la adolescencia.

Periodontitis

A la inflamación, molestias y sangrado debemos añadir la pérdida del soporte óseo, por lo que existe un importante riesgo de pérdida de piezas dentales. La periodontitis puede originarse por escasa higiene, factores genéticos, malos hábitos (como el tabaquismo en adolescentes) o asociada a determinadas enfermedades, como el ndrome de Down.

Caries

Las bacterias de la placa bacteriana digieren los azúcares de los alimentos, produciendo ácidos que desgastarán el esmalte dental hasta dar lugar a caries. Estas caries deben ser tratadas aunque no presenten molestias.

Mal aliento

La halitosis es otro de los trastornos más característicamente asociados a la placa bacteriana, y es que estas bacterias, al metabolizar las proteínas de la saliva, generan compuestos volátiles sulfurados, que son los causantes del mal olor de nuestro aliento.

Primoinfección herpética

Es el primer contacto con el virus del herpes labial. Aunque no suele presentar síntomas, en una pequeña proporción puede presentar inflamación en las encías, lo que puede dificultar su limpieza.

Control de la placa bacteriana en niños

Qué hacer para controlar la placa bacteriana en niños

La importancia de la educación

Reducir al mínimo la aparición de placa en niños está muy relacionado con concienciarles de la relevancia de los buenos hábitos y la prevención. Es muy importante acompañar a los pequeños en sus primeros cepillados para enseñarles cómo realizarlo de la manera más adecuada, reforzando el cepillado nocturno hasta cumplir los 6 años de edad. Además, es aconsejable visitar al odontopediatra para que le proporcione los mejores consejos.

Aquí también debemos mencionar lo importante que es recordarles que deben limitar el consumo de azúcares, sobre todo de dulces, zumos y golosinas, que tanto suelen gustarles.

Adquirir hábitos de higiene adecuados

Hasta la erupción de los dientes de leche, se debe limpiar la lengua y encías con una gasa mientras se masajea. Desde que aparecen los primeros dientes de leche, hay que cepillarlos después de cada comida, 3 veces al día, siendo el de mayor importancia el cepillado nocturno . Esto último se debe a que durante el sueño producimos menos saliva y se crean condiciones favorables para la placa.

También debemos contemplar el uso de seda dental y cepillos interproximales para limpiar los espacios existentes entre dientes, así como los enjuagues bucales nocturnos como complemento de la higiene.

Ortodoncia, si es necesario

Una incorrecta alineación dental dificulta el acceso a ciertos espacios de la boca durante el cepillado. Por lo que la placa bacteriana puede acumularse en estos rincones, generando problemas de salud bucodental. 

En estos casos, además de ser más cuidadosos con los hábitos de higiene, suele ser recomendable realizar un tratamiento de ortodoncia que alinee debidamente las piezas dentales, facilitando su cuidado.

Vigilar boca y encía

Por parte de los padres, sobre todo, es aconsejable revisar periódicamente el estado de la boca de sus hijos. De esta manera podrán identificar la presencia de placa, caries, inflamación o sangrado de encías, entre otras. En caso de detectar algún síntoma sospechoso, lo mejor será acudir al especialista.

Usar reveladores de placa

Localizar la presencia de placa bacteriana puede ser un proceso complejo. Para ayudar a los padres en esta misión, pueden ser útiles los reveladores de placa. Se trata de sustancias que se adhieren a la placa y que la colorean. Suelen presentarse en diversas formas: pastilla masticable, gel, gotas de líquido o enjuague.

Visitar al odontopediatra

Por supuesto, la visita frecuente al odontopediatra es fundamental para el control de la placa bacteriana en niños. Nadie mejor que un especialista para determinar su estado y progresión, de manera que recomiende los mejores hábitos y tratamientos necesarios al respecto.

Como habrás podido comprobar, la placa bacteriana está asociada a un importante número de problemas y enfermedades bucodentales en niños y en personas de todas las edades. Por ello es importante tenerla controlada desde la infancia, de manera que evitemos la aparición y el agravamiento de situaciones con el paso del tiempo. La adquisición de ciertos hábitos al respecto nos será de gran ayuda.

Si quieres empezar a cuidar la salud dental y encías de tus hijos, lo más aconsejable es acudir con frecuencia al odontopediatra desde edades tempranas. Estos especialistas se preocupan de acompañar a tu hijo a lo largo de su desarrollo dental, para que éste sea lo más óptimo posible, a la vez que pierde el miedo al dentista, tan característico en esas edades. En Coinsol contamos con especialistas preparados, experimentados y de prestigio para conseguirlo. Pide tu cita. ¡Os esperamos!

Dra. María Biedma. Experta en odontopediatría en Coinsol Dental.

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